1 oct 2017

"Al principio era el Verbo"

  (Fausto abre un libro y se dispone a trabajar) "Escrito está: En el principio era la Palabra (1). Aquí me detengo ya perplejo. ¿Quién me ayuda a proseguir? No puedo en manera alguna dar un valor tan elevado a la palabra; debo traducir esto de otro modo si estoy bien iluminado por el Espíritu. Escrito está: "En el principio era el Sentido". Medita bien la primera línea; que tu pluma no se precipite. ¿Es el pensamiento lo que todo lo obra y lo crea?... Debiera estar así: "En el principio era la Fuerza". Pero también esta vez, en tanto que esto consigno por escrito, algo me advierte ya que no me atenga a ello. El Espíritu acude en mi auxilio. De improviso veo la solución, y escribo confiado: "En el principio era la Acción".

1-. Juan 1, 1. Verbo (o Logos): Razón (divina); Pensamiento.

1 comentario:

  1. "No hay lengua sin historia, no hay naturaleza sin historia, pero la Naturaleza tiene su propia
    historia y su propia lengua. La Naturaleza sin la Historia es como la mítica montaña de la eternidad, de solidez pétrea antes de haber recibido una sola impresión. Las aguas de la lluvia chocan contra una de sus caras y cada gota se evapora al instante: la montaña no ha sentido nada. Hace falta que este desencuentro se repita una y otra vez hasta que un día, a fuerza de chocar contra la montaña, las aguas
    dejan una huella, se abren un cauce, hacen una señal, una grafía en ella. Esa impresión es al mismo tiempo un gesto, una expresión de la montaña: lo expresado es el agua o, más bien, la fuerza con que el agua impacta la montaña. A partir de ese instante (hay que suponer una conmoción geológica atravesando la estructura interna de la montaña, como si sus entrañas adivinasen ya el lugar por donde un día, dentro de muchos años, se partirá en dos para albergar el lecho de un río), la huella constituye la memoria —una memoria geográfica— mediante la cual la montaña recuerda el paso de las aguas, la imaginación —fantasía geográfica— mediante la cual espera e invoca en silencio su repetición periódica, y la sensibilidad mediante la cual puede únicamente llegar a experimentar la presencia de la corriente". José Luis Pardo, 'Sobre los espacios pintar, escribir, pensar'

    Celebro tu nuevo blog, al cual me suscribo. Saludos

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